La RSC (Responsabilidad Social Corporativa), busca conciliar el crecimiento y la competitividad empresarial con el compromiso hacia el desarrollo social y la mejora del medio ambiente.

Bajo este concepto Momik guía a las empresas para ser más comprometidas con la sociedad, pero también más competitivas y productivas. Esta forma de entender el negocio no sólo tiene en cuenta los resultados sino también la forma de obtenerlos. Se materializa en la reputación, en la confianza que generan y, en definitiva, en la percepción exterior acerca del atractivo de la compañía.

El compromiso de las compañías con la responsabilidad social corporativa genera una cultura corporativa más innovadora, más atractiva internacionalmente, con más recursos para anticiparse y adaptarse a los retos de un mercado global y cambiante.

La Estrategia Española de la Responsabilidad Social de las Empresas tiene por objeto apoyar el desarrollo de las prácticas responsables de las organizaciones públicas y privadas con el fin de que se constituyan en un motor significativo de la competitividad del país y de su transformación hacia una economía más productiva, sostenible e integradora.

Desde esta línea de actuación Momik pretende sensibilizar y concienciar acerca de la responsabilidad social corporativa en Vitoria-Gasteiz; lo que contribuirá, por un lado, a extender las prácticas de responsabilidad social corporativa como requisitos de negocio, y por otro, a la promoción de hábitos de vida más saludables, ecológicos y solidarios.

 

Principios básicos dentro de los objetivos de la RSC

  • Competitividad. La puesta en marcha de actuaciones en materia de RSC ha de identificarse también como una apuesta por la excelencia en la gestión que redunda en la mejora de su posicionamiento en el mercado, en su productividad y rentabilidad.
  • Creación de valor compartido. La aplicación de los criterios y valores de la RSC debe contribuir a identificar y eliminar los impactos negativos y crear más valor no sólo para la propia organización que los aplica, sino también para los principales grupos de interés involucrados en su actividad.
  • Sostenibilidad. La RSC se constituye como un instrumento para desarrollar organizaciones conscientes de su papel principal en el logro de un desarrollo humano, económico y medioambiental sostenido en el tiempo para las sociedades en las que opera.
  • Cohesión social. La RSE debe aumentar la eficacia de las organizaciones en la promoción de la igualdad de oportunidades y la inclusión social.
  • Ejemplaridad y transparencia. La RSC debe contribuir a promover organizaciones ejemplares, la transparencia del mercado y del funcionamiento de las organizaciones. Las empresas socialmente responsables escuchan, adquieren compromisos y rinden cuentas de sus actuaciones de forma que sus grupos de interés puedan tomar decisiones mejor informadas. Ello repercute de manera directa en su prestigio y en un aumento de la confianza por parte de toda la sociedad.
  • Voluntariedad. La adopción de políticas de responsabilidad social es voluntaria y requiere un nivel de compromiso sustancialmente superior al cumplimiento de la normativa. Este debe estar orientado a cumplir con los principios anteriores y la a consecución de proyectos empresariales competitivos y sostenibles en el tiempo.